70 años después
reaparecen en la Ciudad
Vuelven los
peces de lluvia
29/09/2026
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El Vuelven los
peces de lluvia: El Vivero de la Ciudad, especialistas
y docentes impulsaron un proyecto conjunto para reproducir y
reintroducir en los humedales porteños ejemplares de
"Killi";
el proyecto surgió tras el hallazgo de una hembra por parte
de una alumna de la Escuela Técnica N°8 en
el biocorredor del ex Olimpo. El hallazgo impulsó
un proyecto de recuperación de una especie que llevaba más
de siete décadas sin ser localizada en la Ciudad de Buenos
Aires. Esta historia dió inicio en mayo de 2025, cuando durante una salida didáctica de
clasificación de peces en el biocorredor del ex Olimpo, una
estudiante encontró una hembra de una especie que no pudo ser
identificada por el grupo.
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Al regresar de
la salida didáctica, y como la duda persistía, los docentes
consultaron con expertos, quienes determinaron que se
trataba de
un ejemplar de la especie Austrolebias bellottii, conocida
popularmente como pez de lluvia o Killi. A partir de esa
certeza, se impulsó un proyecto de recuperación ecológica.
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Se trasladó al ejemplar al Vivero de
la Ciudad, dependiente de la Secretaría de Gobierno y
Vínculo Ciudadano, y allí se habilitó un espacio para su
cría dentro de los humedales con los que cuenta este
espacio. Los peces reproducidos en esta instancia serán
reintroducidos en otros humedales de la Ciudad, en primera
instancia en Villa Lugano.
Los killi son peces estacionales cuyos huevos pueden
permanecer en pequeñas depresiones del terreno que se
encuentran completamente secas durante parte del año. Es
ahí, en el barro, donde se conservan en estado de latencia.
Cuando las lluvias llenan nuevamente esos charcos, los
huevos eclosionan y se da comienzo al ciclo de vida. Por ese
motivo se los conoce como “peces de lluvia”.
La especie tiene un vínculo con el territorio porteño,
donde los primeros registros de esta variedad animal datan
de 1917, en el barrio de Vélez Sarsfield, cuando parte de
esa zona estaba formada por chacras y terrenos con zanjas.
Un registro posterior de Killi, el último del que se tuvo
constancia oficial, fue documentado en 1955.
A partir del reciente hallazgo por parte de la alumna de
la Escuela Técnica n°8, el personal docente del centro
contactó al equipo técnico del Vivero porteño y a la
Killifish Foundation, entidad que aportó conocimiento
especializado para reproducir los ejemplares.
Federico Colombo, docente de la Escuela, cuenta que la
iniciativa dio lugar al proyecto titulado "Cómo restituir el
patrimonio natural de la Ciudad de Buenos Aires a través de
humedales y biocorredores urbanos", que fue finalista del
Premio Docentes de la Ciudad, el cual combina educación
ambiental, investigación y recuperación de biodiversidad. El
objetivo es que los estudiantes puedan conocer especies
nativas en los ambientes donde se desarrollan. “Trabajar por
proyectos, sacar a los chicos al campo y romper las paredes
de la escuela hace que sea significativo; no es lo mismo
verlo en un libro que en vivo”, resalta el profesor.
El siguiente paso será la reintroducción de los peces en
los humedales de Lago Lugano, hábitat que conserva uno de
los últimos vestigios de los antiguos bañados de Flores, un
ambiente vinculado al paisaje natural en el que
históricamente se desarrolló la especie. El proceso será
gradual para comprobar cómo se adaptan los ejemplares.