espacios compartidos
con mascotas preparadas
Sociedad "Pet
Friendly"
28/02/2026
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La
revolución "pet-friendly" (amigable con las mascotas) está
transformando las ciudades. Restaurantes para ir con
mascotas, cafeterías que sirven bebidas especiales para
gatos, parques diseñados específicamente para que mascotas
socialicen y locales que abren sus puertas a los integrantes
de cuatro patas. Esta tendencia refleja un cambio cultural
profundo: las mascotas ya no son simplemente "animales de
compañía", sino miembros plenos de la familia. Según datos
de Airbnb, la demanda de espacios pet-friendly ha crecido
casi un 50% en los últimos años. En Latinoamérica, países
como Colombia, Brasil y Chile lideran con ofertas cada vez
más innovadoras.
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En Argentina,
donde 8 de cada 10 hogares tienen una mascota y el 75% las
considera un integrante de la familia, esta tendencia ha
llegado para quedarse. Sin embargo, esta oportunidad de
inclusión viene acompañada de una gran responsabilidad, la
de preparar a las mascotas para que estas experiencias sean
buenas y seguras |
Cuando
llevamos a nuestro perro a una cafetería o a nuestro gato a
un restaurante, creemos que estamos ofreciéndole una
experiencia maravillosa. Esto será asi en la medida que
dicho momento sirva para enriquecer sus vivencias y no para
estresarlo.
El animal debe
estar preparado. "Un espacio pet-friendly no es
automáticamente un lugar cómodo para una mascota", explica
Lucía Marcerou, médica veterinaria del laboratorio König.
"El ambiente sigue siendo extraño: ruidos nuevos, olores
desconocidos, gente que no conoce. Para que la mascota
disfrute realmente, necesita preparación previa y apoyo
durante la experiencia".
La realidad es que
muchas mascotas experimentan estrés en estos espacios.
Investigaciones recientes muestran que el 69% de los perros se
vuelve más asustadizo después de exposición repetida a ambientes
nuevos sin preparación adecuada, y el 59% desarrolla
sensibilidad a ruidos que no experimentaba antes. Y estos
cambios pueden persistir. Pero este estrés es prevenible. Con la
preparación correcta, los espacios pet-friendly pueden
convertirse en oportunidades genuinas de enriquecimiento y
socialización.
“Para entender
cómo ayudar a nuestras mascotas, primero debemos entender qué
las estresa”, alerta la especialista. Los perros y gatos son
animales profundamente territoriales. Su sentido de seguridad
depende de la predictibilidad: conocer su territorio, reconocer
los olores, anticipar lo que sucederá. “Cuando los llevamos a un
espacio desconocido, especialmente uno lleno de gente, ruidos y
estímulos nuevos, el sistema nervioso del animal entra en modo
de alerta y experimentan lo que llamamos 'sobrecarga sensorial".
Pero existe una diferencia crucial entre exposición y
socialización. "La socialización es un proceso gradual,
controlado, donde el animal tiene capacidad de retirarse si se
siente abrumado. La exposición abrupta a espacios caóticos no es
socialización; es simplemente estrés".
La
Preparación: El Primer Paso Hacia Experiencias Positivas
La preparación
comienza mucho antes de llevar a la mascota a un espacio pet-friendly.
El hogar es el laboratorio donde se construye la confianza y la
seguridad que el animal necesita. Familiarización gradual con
nuevos estímulos, introduciendo nuevos sonidos y olores de
manera controlada es clave. El objetivo es que el animal se
acostumbre a estos estímulos en un ambiente donde se siente
seguro. "Esto es especialmente importante para mascotas que
pasan mucho tiempo en casa", explica Marcerou. "Muchos perros y
gatos desarrollaron sensibilidad a cambios ambientales.
Necesitan reaprender que los nuevos estímulos no son
amenazantes".
Comenzar con
paseos en áreas tranquilas con pocas personas. Gradualmente,
aumentar la cantidad de gente y ruido. El objetivo es que el
animal se acostumbre a ver gente sin sentirse amenazado.
Usar
feromonas sintéticas
Estos productos
replican las señales naturales de calma que los animales
producen para comunicarse entre sí. "Las feromonas son una
herramienta extraordinaria", explica Marcerou, quien fue parte
del equipo responsable del desarrollo de Serenex, una de las
feromonas que hoy se encuentran en el mercado veterinario. "En
los gatos, replican las feromonas faciales que liberan para
marcar un territorio como seguro. En los perros, replican las
feromonas maternas que calman a los cachorros. Estudios
publicados en el Journal of the American Veterinary Medical
Association demuestran su efectividad en reducir
significativamente los signos de estrés". Se pueden usar con un
difusor en el lugar donde la mascota pasará más tiempo ose puede
rociar con spray un collar o manta del animal 15-20 minutos
antes de salir
Es recomendable
llevar la mascota a espacios pet-friendly durante horas de baja
densidad de personas. Evitar horarios pico. "El timing es
crucial", señala la especialista. "Un espacio tranquilo permite
que el animal se acostumbre gradualmente. Si lo expones a
multitudes desde el principio, el estrés será demasiado". La
primera visita a un espacio pet-friendly debe ser breve: 15-20
minutos máximo. El objetivo no es que la mascota pase horas,
sino que tenga una experiencia positiva. Aumentar gradualmente
la duración en visitas posteriores. Elegir espacios diseñados
para mascotas: áreas al aire libre (menos ruido, mejor
ventilación), espacios con zonas tranquilas, personal capacitado
en reconocimiento de estrés animal, acceso a agua fresca y
sombra.
Mantener la rutina es importante.
Si normalmente
come a las 12, no cambies ese horario. Si necesita un paseo cada
2 horas, hacerlo. La predictibilidad reduce el estrés.
Aprender a
reconocer los signos de estrés en la mascota es fundamental. En
perros: orejas hacia atrás, cola entre las patas, lamido
excesivo, bostezos reiterados, panting (respiración acelerada).
En gatos: orejas hacia atrás, cola enroscada, pupilas dilatadas,
comportamiento defensivo. Si se notan estos signos, se
recomienda retirar a la mascota del espacio. El objetivo es que
el animal tenga experiencias positivas, no traumáticas.
La tendencia pet-friendly
representa una oportunidad extraordinaria. No es solo sobre
permitir mascotas en más lugares; es sobre crear una sociedad
donde los animales de compañía pueden ser verdaderamente parte
de la vida cotidiana de sus familias.
"Cuando ves a un
perro relajado en una cafetería, disfrutando del tiempo con su
dueño, sin estrés, sin ansiedad, eso es hermoso", reflexiona
Marcerou. "Pero ese momento no sucede por casualidad. Es el
resultado de preparación, paciencia y compromiso con el
bienestar del animal". Con las herramientas correctas, la
educación adecuada y el compromiso genuino con el bienestar
animal, se pueden crear experiencias extraordinarias para
nuestras mascotas en estos espacios pet-friendly que están
transformando nuestras ciudades.
Fuente:
Prensa
Laboratorio König