estrenan una
serie documental sobre la historia de nuestros bares
La "Ruta de
los Notables"
03/08/2026
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El Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires
presentará el martes 4 de agosto a las 17 h, en el Salón
Dorado de la Casa de la Cultura (Av. de Mayo 575), la serie
"La Ruta de Los Notables, una producción audiovisual que
recorre algunos de los cafés de Buenos Aires y pone en valor
su historia, sus personajes y el patrimonio cultural que
representan. Durante el acto también se realizará la entrega
de diplomas a doce nuevos Bares Notables. La Ruta de Los
Notables es una serie documental realizada por la Asociación
de Hoteles Restaurantes Confiterías y Cafés (AHRCC) a través
de la Cámara de Bares, Mecenazgo y con el auspicio de la
Fundación Santander. Dirigida por Samir Bitar y con
producción general de Manuel Ernesto Sierra.
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Una serie
documental recorrerá las historias de los Bares Notables de
Buenos Aires. La "Ruta de Los Notables" es una producción
audiovisual dedicada a algunos de los cafés porteños más
emblemáticos. La presentación se hará en la Casa de la
Cultura e incluirá la entrega de diplomas a doce nuevos
"Bares Notables". |
La serie documental
propone un recorrido por algunos de los cafés más
representativos de la Ciudad de Buenos Aires entre los que
se encuentran: La Poesía, El Federal, Confitería La Ideal,
Café de García, Petit Colón, Café Cortázar, Almacén y Bar
Lavalle, Margos, La Ópera, Hipopótamo y La Giralda,
rescatando sus historias y el lugar que ocupan en la
identidad porteña.
En el mismo acto, se
realizará la entrega de diplomas a doce bares notables de la
Ciudad de Buenos Aires que fueron incluidos al catálogo de Bares
Notables por decisión de la Comisión de Protección y Promoción
de los Cafés, Bares, Billares: El Portuario, Josephina's Café,
Vía 71, Confitería El Greco, Bar Conde, La Escuela, La Orquídea,
Plaza Café, Café Rivas, La Ópera, Boca a Boca y Café Cortázar.
Sobre los nuevos "Bares
Notables"
Bar Conde -
Conde 701, Colegiales
Ubicado en la intersección
de Conde y Federico Lacroze, este típico bar-almacén porteño
existe en el barrio desde el año 1902 y es una de las antiguas
joyas vigentes de Colegiales. Con techos altos y un ambiente
fresco es un lugar ideal para reposar tomando un vermuth un día
de calor. Es un sitio familiar donde el noventa por ciento de su
clientela son vecinos del barrio o gente que hace base en el bar
para atenderse en el Sanatorio Colegiales, ya que se encuentra a
pocas cuadras de allí. No caben dudas de que Bar Conde es un
clásico café de Buenos Aires, referente arquitectónico del siglo
XX que permite descubrir parte de lo que fue la ciudad años
atrás.
Café Rivas -
Estados Unidos 302, San Telmo
El Café Rivas está ubicado
en uno de los rincones más representativos de San Telmo. Hasta
este cruce llegaba el antiguo damero de 1580 de Juan de Garay,
que en ese momento coincidía con el borde de la barranca junto
al río. Instalado en una antigua casona en esquina, dialoga con
sus vecinos, el Bar Sur y la “Librería la Nueva”. El interior
presenta un salón de doble altura, pisos de madera, boiserie,
una barra longitudinal que estructura el espacio y un entrepiso
con barandas esterilladas que balconea sobre el salón principal.
Su estructura presenta una marquesina de hierro sobre la entrada
de la ochava y amplios ventanales tipo guillotina. También se
puede observar sobre calle Estados Unidos, la enredadera de
Santa Rita y el reloj colgante. En su interior puede sentirse el
olor a café afrancesado o vienés en su salón de doble altura con
boiserie, pisos de madera y una barra que corre a lo largo de
casi todo el local. Ese toque europeo se refuerza por las
antiguas lámparas, los ventiladores de techo y el entrepiso con
barandas esterilladas que balconea sobre la barra. Este no es
sólo un bar notable, es una esquina notable.
Confitería "El
Greco" - Av. Rivadavia 5353, Caballito.
Comenzó su historia en el
año 1906 bajo el nombre de El Campidoglio, funcionando hasta
1949. En 1952 se construye el edificio que contiene a la
Confitería el Greco, sus tres salones para fiestas y las
viviendas de los pisos altos y el fondo de comercio fue
adquirido por un grupo de accionistas, quienes lo renombraron
como Confitería El Greco, nombre que mantiene hasta el día de
hoy. En sus siete décadas de historia fue sede de
acontecimientos tan disímiles como el 2° Congreso del Partido
Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el anuncio de la
candidatura a la presidencia de Boca del fundador del PRO. Sin
embargo, quizás el encuentro más destacable que vieron sus muros
fue el de alumnos del Instituto Dámaso Centeno que integraban
distintas bandas, entre ellos Charly García, y culminó en la
formación de una nueva que iba a marcar a las próximas
generaciones, SUI GENERIS. Referente del barrio de Caballito,
por sus mesas ha pasado buena parte de los vecinos para tomar un
café o comprar sus especialidades para festejos familiares,
laborales y de amigos.
"Josephin's Café"
- Guido 1532, Recoleta
Josephina's café fue
fundado por el empresario alemán Bernd R. Hettel, quien se
estableció en Buenos Aires luego de vender su empresa automotriz
en Estados Unidos y en Alemania. El café se encuentra en ese
lugar desde 2001, cuando Hettel compró dos locales de un mismo
edificio para instalar Josephina's Café con un marcado estilo
parisino, que se impuso rápidamente como un lugar de encuentro
tanto de los amigos argentinos como de personas de todo el
mundo. Ubicado en el barrio de Recoleta, frente a la plazoleta
Pedro Miguel Obligado, el café Josephina's es visitado
diariamente por centenares de personas que desean relajarse y
encontrarse con amigos y colegas. Un espacio social, de
encuentro habitual de amigos, vecinos y distintas personalidades
del ambiente empresarial, cultural y político del país.
"La Orquídea" -
Av. Corrientes 4101, Almagro
Desde 1953, un clásico del
barrio de Almagro. En la esquina de Corrientes y Acuña de
Figueroa, debe su nombre a que nació de la mano de los
trabajadores del Mercado de las Flores, que fueron sus primeros
clientes. Cuando el mercado se mudó trajo aparejada la
renovación del público. Por sus mesas, bajo ventanas fileteadas
por el maestro Gustavo Ferrari, hoy pueden verse a escritores
como Martín Kohan o Liliana Lukin, jóvenes que salen de los
boliches vecinos, viejos tangueros que llegan de madrugada,
pastores evangelistas y fieles de la Iglesia Universal del Reino
de Dios, que funciona en el galpón del ex mercado. La Orquídea
es un hito dentro del patrimonio barrial. Respeta el mobiliario
porteño: mesas y sillas de madera, barra y paredes revestidas
del mismo material, ventanas “guillotina” y vidrios fileteados.
"La Escuela" -
Manuela Pedraza 2803, Nuñez
En la esquina de Manuela
Pedraza y Vidal se encuentra La Escuela, un bar que combina
pasión futbolera, herencia gastronómica y un amor profundo por
la identidad barrial. El nombre se debe a la Escuela N° 12,
Profesor Rodolfo Senet, ubicada frente al bar, donde años atrás
estaba la originaria cancha del Club Atlético Platense.
El alma de este espacio es
Kike Spinelli, nieto de inmigrantes españoles ligados al rubro,
que heredó la posta familiar y la convirtió en mucho más que un
negocio: un museo vivo de historias, camisetas, anécdotas y café
humeante.
El bar guarda tesoros como
el corbatín que usaba el mismísimo Roberto Goyeneche, vecino del
barrio. Además, conserva vajilla y una botella original del
desaparecido Bar La Sirena, ese que frecuentaba El Polaco. En
los estantes se mezclan fotos antiguas, recuerdos del club, y
platos que vuelan de la cocina con generosidad porteña.
"Bar portuario"
- Pinzón 102, La Boca
A fines del siglo XIX, en
el barrio de La Boca comenzó a instalarse una pujante y
creciente comunidad italiana que, poco a poco, fue dándole vida
y personalidad a la zona. Rápidamente se convirtió en un lugar
de inmigrantes europeos, marineros que estaban de paso,
numerosas pulperías y almacenes. Ese fue el escenario en el que
abrió sus puertas el Bar Portuario. Fue en 1915 cuando, en la
esquina de Pinzón y Caboto, se inauguró este almacén con
despacho de bebidas. Desde ese momento, mantuvo su actividad en
forma ininterrumpida y se transformó en un rincón protagónico de
La Boca. El edificio conserva su diseño y materiales originales.
Adentro se puede observar una gran barra confeccionada por un
carpintero boquense, autor de obras de arte y barcos de madera.
Tiene una oferta gastronómica de cocina de bodegón, con platos
sencillos y abundantes. Funciona como un espacio cultural
independiente, donde encuentran su lugar el tango y el folklore,
las milongas, los ciclos de cine y de teatro, así como
exposiciones permanentes de pinturas, murales y fotografías.
"Boca a Boca" -
Av. Benito Pérez Galdós 207, La Boca
La verdadera entrada al
Distrito de las Artes, una bienvenida a la increíble magia
boquense. Con ingreso por una típica ochava y emplazado en la
esquina de Av. Benito Pérez Galdós y Ministro Brin, el bar Boca
a Boca, de características italianizantes, se ubica en el
corazón del Distrito de las Artes, en el barrio de La Boca desde
el año 1902. El lugar supo ser una antigua despensa barrial a la
que con posterioridad se le anexó un espacio para el consumo de
bebidas. Su fachada, su mostrador de madera y su interior en
general se conservan intactos desde su origen, razón por la cual
el bar se utilizó para ser escenografía de películas, series,
publicidades y vídeos de época. El bar también funciona como un
espacio cultural: artistas plásticos, músicos, bailarines y
actores son convocados y bienvenidos a formar parte de la escena
del lugar. Además, para aquellos que quieran adentrarse en el
mundo del baile, se dictan clases de folklore y tango en uno de
sus salones. Boca a Boca tiene un fuerte vínculo con su entorno
ya que aquí se llevan a cabo eventos solidarios vinculados a las
necesidades de La Boca por lo que se consolidó como un referente
indiscutible para el barrio. Lo imprescindible de este sitio son
sus pastas y la posibilidad de hacer una placentera parada antes
o después de visitar La Usina del Arte o luego de asistir a las
obras de teatro en el Galpón de Catalinas.
"Bar Vía 71" -
Viamonte 1771, San Nicolás.
Desde 1971, Vía 71 es
famoso por sus sándwiches de pan francés con manteca y un
excelente jamón crudo. Al entrar, un bello trabajo del exquisito
arte del fileteado porteño anuncia: “Café-Bar y sandwiches”. El
mismo fileteado se repite en la vidriera. Colgando, dentro del
local, las patas de jamón crudo son permanente compañía de los
comensales y también dan la bienvenida al bar. Al ingresar, los
estantes rebozan de botellas, latas de cervezas y gaseosas de
distintas procedencias y épocas. Ocupando un lugar central, la
bandera argentina y más atrás, dando testimonio de las raíces
migrantes, aparece la bandera de España. A principios de 1971 el
matrimonio gallego/asturiano de Dina Muñiz y Manuel Fernández
tuvieron la idea de instalar un bar. Jorge Francisco Busto
Carril compró el fondo de comercio en 1985 junto a su tío José
María. En un principio pensó en cambiarle el nombre y ponerle
Bar Zas, por el pueblo en La Coruña en donde se crió su padre,
“pero opté por no cambiarlo y hacerle honor a los fundadores.
Además, toda la gente del barrio lo conocía como Vía”. De la
mano del “Gallego”, su hijo Sebastián Busto Ventura, continúa la
tradición familiar del bar. En Vía 71 toda la sandwichería se
elabora en el momento y el fiambre es cortado en el instante.
Desde su apertura y hasta hoy el fuerte del bar fueron los
sándwiches y su gran variedad de panes y fiambres. Pero como en
todo emprendimiento gastronómico de raíces españolas, en Vía 71
nunca falta la clásica tortilla de papas. Jamón crudo y
tortillas, un fragmento de España en Buenos Aires.
"La Ópera" - Av.
Corrientes 1799, San Nicolás.
Cuenta la leyenda que este
es el bar donde Eva Perón tomó su primer té en Buenos Aires.
Bautizada “esquina Horacio Ferrer” en honor al poeta, en esta
esquina está la casi centenaria confitería La Ópera ofreciendo
al público su espíritu y decoración originales. Fundada en 1928,
La Ópera siempre fue punto de encuentro de figuras como Alberto
Olmedo, Jorge Porcel, los presidentes Arturo Frondizi y Fernando
de La Rúa, el escritor David Viñas, Enrique Santos Discépolo o
el mencionado Horacio Ferrer. Hoy restaurante, bar y confitería,
La Ópera nació como confitería hasta que su oferta gastronómica
fue modelando su condición actual que, además de las clásicas
minutas, ofrece una cocina gourmet. Cita ineludible de
reuniones, análisis pasionales y evaluaciones militantes luego
de cada manifestación política, La Ópera es un testigo de la
historia porteña y argentina.
"Café Cortazar"
- José A. Cabrera 3797, Palermo.
Un café literario emplazado
en la esquina de Cabrera y Medrano. “Si Julio Cortazar viviera
en este siglo, podrías encontrarlo tomando un café acá”. Este
reducto “cortazariano”, inspirado bajo esta idea, se despliega
en dos pisos de una vieja casona de 1889. La inauguración tuvo
lugar en el 2014, con una muestra de un joven fotógrafo que
vivió dos años en la casa de la calle Artigas, en el barrio
Rawson, donde el escritor pasó su juventud junto a su madre y su
hermana. La exposición mostró los interiores de la casa, del
edificio y del barrio. Las paredes del café están adornadas con
dibujos, fotos, caricaturas, y un menú que lo referencia:
desayuno Flanel, como se llamaba uno de sus gatos, Rayuela y
Florencio, como su segundo nombre. También están las picadas
Deshoras, Bestiario, Octaedro, entre otras. El logotipo que se
luce en su cartel al frente del local fue realizado por el
arquitecto y pintor Horacio Spinetto y está inspirado en la
famosa foto de Sara Facio. La tipografía utilizada es la de la
máquina Olivetti Lettera 22, con la que solía trabajar el
escritor argentino. El Café Cortázar funciona como un espacio de
propuestas culturales relacionadas con quien inspiró el
proyecto: muestras, talleres y una biblioteca abierta donde
puede encontrarse toda su obra.
"Café Plaza" -
Av. Rivadavia 4732, Caballito.
El Plaza, entre la
tranquilidad de un parque y una febril avenida, es un clásico
del entrañable barrio de Caballito, ocupando un sitio
preferencial. La amplitud y la luminosidad que le confieren sus
amplios ventanales se ven acrecentadas por el Parque Rivadavia,
que se combina con el febril movimiento de la avenida. Su nombre
inicial fue Bar Lezica, en alusión al apellido de los
propietarios de la quinta que iba desde el Normal N° 4 hasta la
actual Avenida La Plata. Ocupa la planta baja de un edificio de
ocho pisos, con fachada revestida de granito negro y el interior
recubierto con una sobria boiserie y pisos de mosaico blanco y
negro. El escritor, poeta y periodista Conrado Nalé Roxlo, los
pintores Rodrigo Bonome y Manuela Arrieta y el también poeta
Antonio Requeni fueron parroquianos ilustres del Café Plaza.