HOMENAJE A LA
NIÑA MUERTA POR UNA IMPUNE IRRESPONSABILIDAD
Por la
memoria de Marcela Iglesias
11/02/2013
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La Asociación Amigos del Lago de Palermo denunció que en el
lugar donde debió construirse el "Paseo Marcela Brenda
Iglesias", en los arcos del viaducto ferroviario de Palermo,
se construye una obra ilegal. La creación de ese espacio fue
aprobada a mediados de 2007 por la Legislatura porteña, a
través de la ley Nº 2366, en homenaje a la niña que falleció
en ese lugar, el 6 de febrero de 1996, al caer sobre ella
una escultura. Para reafirmar la protesta organizaron un
acto (en el lugar) el pasado sábado por la mañana del que
participó Nora Ribaudo (la mamá de Marcelita) y Silvia
Irigaray (mamá de Maxi Tasca) y otras madres del dolor.
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El
paseo
Marcela Brenda Iglesias (Ley Nº 2.366 del 07/08/2007)
comprende los senderos laterales a los arcos del
viaducto ubicados entre la Avenida del Libertador y
Marcelino Freyre, a metros del Rosedal de Palermo.
También lo integran los senderos de acceso y el arco Nº
7, que comunica ambos sectores del paseo.
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“A casi
seis años de aprobada la ley, el Gobierno de la Ciudad
no sólo no la ha implementado, sino que permite una
peligrosa e ilegal obra en el mismo lugar, donde se
violan elementales normas de seguridad ferroviaria, como
son las profundas excavaciones llevadas a cabo debajo de
los arcos, sino que se construye en el arco que debería
quedar libre”, dicen los Amigos del Lago.
A pesar de que la Ley Nº 2.366
(que le dió nombre y origen a este paseo) fue promulgada el
7 de agosto de 2007, ninguna de las autoridades que
estuvieron desde ese momento al frente de Espacios Verdes
cumplió con la obligación de colocar en el lugar un
cartel con el nombre de la niña, muerta el 5 de febrero de
1996, cuando una escultura de dos metros de altura y 270
kilos de peso que se exhibía en el Paseo de la Infanta, cayó
sobre ella. Tuvieron que ser sus padres, junto a la Asociación
Amigos del Lago de Palermo y al diputado Adrián Camps,
quienes realizaran la tarea de manera casi clandestina en el
mes de agosto del año 2010.
Luego de
colocar un cartel con el nombre del paseo y el de la ley
que le dio origen, Nora Ribaudo (madre de Marcela Brenda
Iglesias), expresó en aquel momento: “Mi esposo y yo queremos que este
sea un espacio libre, que sea el paseo más lindo de
Buenos Aires, con entrada libre y gratuita, y no para
los negocios privados que se acostumbran hacer".
"Queremos que este
sea un paseo para la vida. Hacemos esto principalmente
por Marcela, en búsqueda de justicia, pero también por
todas aquellas víctimas perjudicadas por la corrupción y
la impunidad. Nunca vamos a bajar los brazos ni
abandonar esta causa. Hoy llegamos hasta acá pero vamos
por más”.
El diputado porteño
Adrián Camps comentó en aquel momento: “Hoy pusimos un cartel artesanal, muy
primitivo, que tiene dos objetivos. Uno, que este parque
tenga su nombre y su identificación. El segundo, recordarle
al gobierno porteño que todavía no puso el cartel y que lo
van a tener que poner, porque esta Ciudad tiene una deuda
inmensa con los padres de Marcela, que no la puede saldar ni parquizando ni poniendo un cartel, pero al menos, las cosas
mínimas que las hagan”.
Lamentablemente el
paseo no se hizo (ni parece encaminado a realizarse) y la
zona está siendo objeto de una obra que busca la apertura de
locales que le proporcionarán a unos pocos un negocio
redondo.
El caso Marcela
Iglesias
El 5 de febrero de 1996
se levantó como todos los días para ir a la colonia del Club
Banco Hipotecario, ese día iban a salir de excursión, como
era el día del empleado deportivo, el Club estaba cerrado e
iban a conocer la Ciudad, después de recorrer varios
lugares, fueron al Paseo de la Infanta, porque había juegos.
La Galería Der Brücke, uno de los locales del Paseo, había
instalado una muestra de esculturas gigantes usurpando el
espacio público, ya que no tenia permiso municipal. Una de
esas esculturas, una mole de dos metros y medio de altura
que pesaba más de 270 kilos, se desplomó sobre Marcela. Ella
murió en el acto y dos de sus compañeritas, Lucía Acosta y
Antonella Zazzarino, resultaron heridas.
Para los Amigos del
Lago de Palermo el desprendimiento de la escultura era
apenas un síntoma de todas las irregularidades que se
cometen en el Parque Tres de Febrero desde la dictadura
militar. Ellos venían denunciando desde hacia años la
apropiaron del espacio verde público para fines comerciales,
la falta de habilitación de los locales y el negocio que
resultaba de la asociación de empresarios y funcionarios
municipales. Pero ese 5 de febrero, los funcionarios
municipales responsables de ceder este espacio, Mauricio
Sánchez y Marco Pasinato, negaron ante la prensa tener
jurisdicción sobre el lugar.
Al cabo de nueve años
de proceso, la jueza Susana Nocetti de Angeleri hizo lugar
al pedido de prescripción de la causa que le elevaron los
abogados de los procesados. La jueza consideró que había
pasado ya un tiempo excesivo en el que nunca sucedió nada,
como si en todos estos años no hubieran existido
innumerables pedidos de la familia Iglesias y del fiscal
Marcelo Martínez Burgos para que se celebrara el juicio oral
y público que siempre se suspendió.
La sociedad va
acostumbrándose a despreciar la vida y desmemoriarse,
creyendo que las cosas suceden porque sí. Bajo esta errática
manera de observar la realidad, las esculturas oscilantes,
las puertas sueltas en los peloteros, los distintos
atentados terroristas, y 200 jóvenes quemados en un recital,
se convierten en "simples desgracias" sin responsables y
quedan en el olvido de la sociedad.
Carlos Davis
Fuente:
Página 12 - Notas de archivo propio