UNA CONCESIÓN
QUE PRESENTA MUCHAS DUDAS
El Zoo de la
polémica
24/10/2012
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La empresa
Zoo SA ganó la licitación para explotar el Jardín Zoológico
porteño por cinco años. La empresa, actual concesionaria,
ofreció un canon mensual de 1.010.000 pesos en la postura
final de una subasta muy cuestionada por legisladores y
entidades protectoras de la fauna. "Fue un verdadero
bochorno en donde se privilegió quién paga más sin tener en
cuenta el bienestar de las especies de los más de 2.000
animales que allí habitan", comentaron. La empresa
explota el tradicional predio recreativo desde 1991, cuando
le fue concedida la administración por el ex intendente
Carlos Grosso. La concesión venció en el 2011,
luego de 20 años
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La subasta se
realizó en la sede del Banco
Ciudad de la calle Esmeralda al 600. El canon base fue de
143.500 pesos. “Es un despropósito licitar la explotación al
mejor postor. Lamentablemente, se privilegia el factor
económico por sobre el bienestar de los animales y las
posibilidades de recreación de los porteños” comentó Camps. |
Con los plazos
vencidos, el Gobierno porteño optó por reducir la cantidad
de años de explotación del espacio (de 20 años se redujo a
5) para evitar que el pliego pase por la Legislatura para
ser refrendado.
Al respecto,
el diputado del Frente para la Victoria Juan Cabandié
denunció "la escandalosa entrega que el Gobierno porteño
está realizando sobre el patrimonio del zoológico que
profundiza el deterioro del mismo otorgando una concesión de
cinco años, cuando todos sabemos bien que en ese tiempo no
se puede realizar un cambio estructural profundo".
Por su parte,
el diputado kirchnerista Francisco "Tito" Nenna afirmó que
la subasta fue "una entrega vergonzosa que obedece a la
permanente complacencia del macrismo con el sector privado",
y confirmó que desde la Legislatura insistirán en pedir "una
auditoría de corte que contemple las especies faunísticas,
el mantenimiento edilicio y un plan que sirva a fines
pedagógicos".
"Aquí se
privilegió quién paga más, es una vergüenza; aquí se ha
privilegiado el absurdo ya que ni siquiera representa un
gran negocio para el gobierno de la Ciudad, porque el pliego
dice que una vez que los empresarios completen la inversión
no van a pagar más cánones y la van a ir descontando de las
inversiones que hicieron".
Con respecto a
las agresiones que recibió al ingreso a la sede bancaria, el
legislador relató que "cuando quise ingresar con mi
credencial de diputado de la Ciudad de Buenos Aires no me
permitieron el acceso, me patotearon, me empujaron, me
agarraron del saco y tuve que entrar por la fuerza".
Lubertino
también debió ingresar a la sala forcejeando con el personal
de seguridad junto con algunos miembros de organizaciones
protectoras de animales que interrumpieron en reiteradas
oportunidades la licitación con gritos y aplausos.
Carlos Davis
Fuente: Télam - Notas de archivo
propio